lunes, 4 de abril de 2016

Si no saben dar la vuelta pierden su tiempo conmigo ( juego a la palabra del poeta ) Inés Cuervo



 

"¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, 
bajo ningún pretexto, que no sepan volar. "

Oliverio Girondo

 

Me importa poco

que los hombres tengan el pecho

Púber   o  de macho cabrío.

Le doy la mínima importancia

Que su aliento sea de menta

O de raiz amarga.

Soy perfectamente capaz

De soportales una "nariz superlativa"

(Oh Quevedo, un hombre a una

Nariz pegado)

Pero eso sí y en eso soy irreductible

No les perdono, bajo ningún pretexto

Que no  hayan dado la vuelta al mundo.

Si no han dado la vuelta al mundo

Pierden el tiempo los que pretendan enamorarme.

Esa fue la verdadera razón

por la que me enamoré de Federico.

¿Qué me importaban sus dientes en mis labios

O su cuerpo de océano desblindando

Mi última resistencia?

¿Qué me importaba

Su voz de hombre inundando mi cuerpo

O sus silencios revolcando mi ingenio?

Federico era un viajero

desde el amanecer tomaba mi mano

Y me arrastraba a la salida de los soles

Del planeta B12, aprovechamos

"La migración de una bandada de pájaros"

Para desbordar el rio, o planear en el viñedo

Para sentarnos en el Sahara o quedarnos en medio

De la nada en el polo norte.

Desayunábamos en las constelaciones de Tucana  o Andromeda

¡Qué delicia tener ese hombre nómada que me arrancó la rutina de un solo jalón

Y me raptó desnuda de oficinas, resmas de jefes y papel.

Después de estar con un hombre que no teme a los aviones,  los barcos, los trenes

los globos, los cohetes y  los patines ¿ podría tener algún efecto en mi

 aquel que se estaciona por días en su atril de madera o en su pequeña madeja de gato?

Yo, desbordante mujer, no puedo comprender las miradas furtivas

de un hombre sedentario y por más que trato de lograr comunicación,

no logro concebir que pueda amar a un hombre si no es dando la vuelta al mundo.

 

-

2 comentarios: