LA "SUBALTERNIZACIÓN” Y MODO DE AYUDA PARA SUPERARLA (Pedagogia de la Diferencia)
En el texto de Valera, se dice que la escuela posee muchas funciones, funciones
variadas pero que llevan a un fin, ya sea cuidar niños, servir de guardería o
obligar a los estudiantes a tener una escolaridad obligatoria pero también nos dice
que la escuela implanta valores dominantes, tener una normalización adecuada, y
tener un entendimiento disciplinario a los estudiantes-infantes-adolescentes para
la buena obediencia y poder entrar al mundo del trabajo, en pocas palabras
infundir valores y disciplina para que sean sujetos productores, ya sea de dinero o
de trabajo. Además, dice Foucault, en una entrevista que le hace la universidad de
Massachusetts en 1982, es que lo que “le asusta del humanismo es que presenta
cierta forma de nuestra ética como modelo universal para cualquier tipo de
sociedad, aclarando la existencia de da más secretos enfocados a libertades
posibles e invenciones que cambiarían la forma de pensar humanista que se tiene,
la cual influiría en el futuro” (Modulo de Subjetivación y Lenguaje, 2001, pág, 69).
Por tal motivo, se encuentra una relación entre el Humanismo que nos plante
Michel Foucault que está enfocado al marxismo y el otro que nos muestra
Gregorio Valera, los cuales se Dirigen a una pedagogía o una forma de educar
basada en una disciplina obligatoria, por así decirlo. Pensaría personalmente que
aunque todavía se siguen teniendo algunas prácticas como las anteriores
nombradas, no debería ser así, puesto que personalmente se trataría a los
estudiantes-infantes-personas como sujetos para la producción de algo, llevando a
tener una idea de la educación de un sujeto impuesta por una sociedad occidental
como lo dice Oscar Saldarriaga en su artículo Pedagogía, conocimiento y
experiencia: notas arqueológicas sobre una subalternización “La pedagogía, en
nuestras sociedades occidentales modernas, ha llegado a ser un espacio
estratégico para la regulación de las relaciones entre conocimiento y experiencia”
exponiendo así una problemática referente a la pedagogía, conocimiento y
experiencia, donde sencillamente lo clasifica como Equivoco o polisémico.
Por consiguiente, Saldarriaga expone algo que hace a la pedagogía y a la
experiencia como un modo de teorizar y aplicar, confrontando con preguntas como
“¿Conocimiento sin pedagogía no engendra experiencia? ¿Todo conocimiento
pasa por la pedagogía? ¿Todo aprendizaje implica una pedagogía asegurando
que el movimiento de regulación de esas relaciones ha procedido usualmente
desde los saberes y los intelectuales dedicados al estudio de el conocimiento y de
la experiencia?” (Saldarriaga, Pedagogía, conocimiento y experiencia: notas
arqueológicas sobre una subalternización, pág, 99). Mostrando de algún modo que
la infancia escolarizada en la pedagogía moderna o experimental, están
relacionadas con nociones de interés psicofísico, coeficiente intelectual, instinto,
aptitud y destreza, herencia, rendimiento y desarrollo y un aprendizaje por la
acción. Llevándonos a pensar a que existe un giro epistemológico que fundamenta
una nueva matriz, la cual diferencia entre experiencia y experimento.
Continuando ahora con lo que Saldarriaga expone, podemos decir que la
pedagogía clásica o la Pedagogía racional no puede dejarse atrás ni desaparecer,
pues es ahí donde el sentido común de los maestros ha preservado unas prácticas
que fueron la fuente misma de su oficio, impidiendo que las sucesivas oleadas de
“modernización pedagógica” los separaran de su tradición: ella es,
paradójicamente, uno de los pilares de su resistencia a la subalternización
intelectual y ética. (Saldarriaga, 2003: 84-85).Mostrando así que la
subalternización del maestro fue permanente y persistentemente debido a que
quería enraizar, a los maestros frente a los pedagogos teóricos quienes tenían
ideas que no hacían parte de la idea racional que se quería para la pedagogía y
los sujetos.
Por otra parte esta subalternización que ha estado afectando a los maestros y a la
pedagogía, puede ayudarse de una manera subjetiva y eficaz partiendo desde la
creación de los dispositivos pedagógicos, los cuales nos van a permitir, una
relación con transmisión socio-cultural y de valores dominantes que según
Gregorio Valera en su artículo sobre Escuela, Alteridad y Experiencia de sí, la
Producción Pedagógica del Sujeto, generaran un discurso pedagógico que
constituye y regulara al sujeto; No lo convertirá en un creador de subalternización,
convirtiendo lo en alguien conocedor de dispositivos de poder, saber y
Subjetividad. De igual modo, esta Subjetividad que se que se está presentando
desde un pensamiento del afuera (Lyotra, Jean Francois, 1998) considera que la
subjetivación permite apreciar ideas parciales, enunciadas en un juego del
lenguaje con reglas que tienden a ser autónomas o entrecruzadas
transversalmente. Además dice Valera “estas relaciones permiten averiguar lo
concerniente a la constitución del sujeto, el papel de la practica pedagógica en el
proceso de constitución”.
Por otra parte y retomando a Saldarriaga, se debe tener en cuenta lo que nos
decía, existen saberes superiores y saberes inferiores, por ejemplo un saber
inferior son los docentes y un saber superior son los intelectuales, entonces el
docente evidentemente tiene un estatuto profesional que defender, por el cual se
debe luchar y por ello Saldarriaga quiere descubrir uno de los mecanismos con los
que se ha discriminado y excluido el papel de docente, en donde es evidente que
hoy en día también en algunas instituciones se hace la exclusión y la
discriminación a un sujeto que en este caso se ve representado en un docente; así
mismo se ha creado una oposición entre teoría y práctica, reivindicar que el
maestro posee de un saber pedagógico que no lo hace menor al saber de los
demás ni para los demás, los intelectuales. El hecho de que el docente sea tratado
como inferior eso no lo hace inferior. Saldarriaga, (2006).
Por último y para poder presentar una solución o ayuda para superar la
subalternización, es conveniente , desde mi punto de vista emplear los
Dispositivos pedagógicos, los cuales nos permitirán hacer entender que la
pedagogía en el saber y saber hacer, tienen un enfoque que según Valera, está
relacionado con “un carácter constitutivo y mediador, lo que alteridad a la
individualidad, logrando así una pedagogía de encuentro intersubjetivo que no
perderá una faceta en la construcción de y mediación de la experiencia de sí”
(Gregorio Valera Villegas, 2001) Creando según Larrosa, que la historia del sujeto-
alumno como un ser para sí, es la historia de los dispositivos pedagógicos que
generaran la experiencia de sí.(Larrosa, 1995)
Por: Cristian Gacha
Normalista Superior (CEPNS)
Lic. Humanidades Lengua Castellana (USTA)
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