sábado, 2 de abril de 2016

UNA SERIE DE HECHOS DESAFORTUNADOS, LA VERDADERA HISTORIA DEL LOBO FEROZ


Desde la inmensa metrópolis citadina, jungla de asfalto que majestuosa se extiende en el valle de  una cordillera,  se presenta la historia de Sir lobo, un humilde trabajador del sector alimenticio,  que por labor tiene,  hacer control de calidad a los alimentos que van a consumir los habitantes de este valle inundado por un inmenso lago.
La vida en esta jungla de edificios gigantes hechos de concreto en forma de hormigueros y llenos de elementos bípedos (que para efectos de esta narración serán llamados, así,  “Bípedos”) se desarrolla de manera tranquila, sin contratiempos, todos los bípedos haciendo lo que por tarea les corresponde, viviendo su vida según el libreto que su realidad le sugiere, todos los habitantes de este valle inundado de aguas  plateadas y grises “como plomo” tan solo viven…
A diferencia de los habitantes de los hormigueros, audaces seres comparten el habitad de este enorme lago gris, animales silvestres, pero no silvestristas, ni tampoco familiares del gato de la Warner, digo silvestres,  pues su mundo fantástico  inmerso en la jungla de asfalto, les ha dado habilidades que los hacen mágicos seres llenos vitalidad, de experiencias, de anécdotas y de historias curiosas. 
Apropósito de una de esas historias curiosas, nuestro personaje Sir Lobo, nos ha compartido una crónica que aunque lejos de ser posible, fue buena mientras duro.
Esta historia se publica a petición de sir Lobo quien en una entrevista que tuvimos en una de las terrazas de este valle y con la compañía de un exquisito café, me manifestó querer contar... 
El, a pesar de ser un trabajador entregado a su causa alimenticia, quiere que todos sepan que no es tan feroz como dicen, y que dentro de ese traje peludo y dientes afilados, habita un ser dulce y cariñoso…
La historia, respetando sus líneas y ceñido a lo que dijo Lobo… en su voz así.  
Toda mi vida la he pasado preparándome arduamente para ser el mejor en lo que hago, desde chico mi padre me decía que si quería ser el mejor, debía entrenar bastante, agudizar mis sentidos, mantener siempre la mirada fija en lo que nos interesa, la presa siempre bajo el control total de nuestros sentidos, (cuando digo presa, me refiero, claro, a lo que soñamos, deseamos, queremos…) iba a la escuela como todos los demás, y compartía la silla con mi buen amigo el coyote de quien decían que era mi primo, pero nunca encontré vínculos familiares con él y cuando le preguntaba a mi padre siempre me contestaba que estaba cansado, que mejor le alcanzara el periódico, que quería leer “las noticias” … mi padre no supo pero yo siempre me di cuenta que el no leía las noticias, que solo  lo hacía porque el conjunto de letras y de imágenes ocasionaba un efecto somnoliento en él y lo conducía a un relajante sueño, mi padre el viejo lobo no sabía leer; pues cuando mi abuelo lo llevaba a la escuela este solo esperaba el momento perfecto para escapar de allí y hacer de las suyas con los cerditos y las ovejas de la granja contigua a la escuela.  Además siempre me evadió el tema para que mi madre no le armara zafarrancho.
La vida en la escuela fue muy particular, por ejemplo, mi profesora la señorita novilla, una joven y jugosa…  perdón; una joven y dulce vaca que siempre iba con traje sastre banco con adornos negros, nos decía con amor que estudiar era lo mejor, así nos educó con amor… 
De mis compañeros de clase, solo les puedo contar que en ocasiones evitaban jugar con migo porque les mordía la cola, o le rasgaba la espalda, pero ellos no entendían que eso solo eran desafortunadas coincidencias, producto claro, de la emoción del juego.
 La vida en la en la escuela en verdad era muy divertida.
Lo mejor de la escuela era la hora de salida, pues aprovechábamos con mis compañeros de manada… para mirar a los grupos de amigos que salían, montaban sus embarcaciones  y remaban juntos con rumbo  a los islotes que los hormigueros gigantes creaban en sus terrazas, entre tanto nosotros arrojábamos piedras al lago, y recogíamos estrellas que caían del cielo  y al ponerlas en nuestra mano apuntado hacia el oriente soñábamos con subir a la cima dela montaña que tiene una casa blanca con una cruz en su techo y desde allí hacer un camino de estrellas para llegar al cielo. 

Así éramos nosotros soñadores rapaces acechando las estrellas para saciar nuestra hambre de sueños romanticones y de vidas llenas de amores furtivos.
__ Luego de escuchar a sir lobo detenidamente y notar que sus palabras eran bastantes sinceras, le pregunte, ¿Entonces si usted y sus amigos eran tan “sanos” y mansos habitantes de la jungla de asfalto, de cuando acá se convirtieron en feroces protagonistas de cuentos y con fama de ser los malos de las historias?
__ claro, que buena pregunta – contestó --  todo esto de feroz y malo, no es más que el producto de una serie de hechos desafortunados que se presentaron durante el cierre de nuestro último  año escolar.
…Todo comenzó una tarde de jueves que mi abuela cumplía años, y yo, haciendo alarde de mis dotes culinarias que ya me perfilaban como un futuro experto en el control de calidad para los alimentos, decidí hacerle un exquisito pastel de orejas de conejo, piernas de paloma y rabos de cerdo, que a pesar de lo que muchos creen son los nombres de unas especias y hongos que se producen en esta jungla de asfalto, es decir esta era un torta 100% “vegetariana” , luego de haber reunido los ingredientes y dar inicio a la elaboración de la torta note que le faltaba  algo de dulces frutas para que le dieran un toque más especial a la torta, decidí entonces  salir a conseguir frutas,  pero no me percaté de que en la tarde-noche de esta jungla de asfalto el frío del lago hacia bajar una densa nube de niebla que para mi pequeño hocico generaba una alergia terrible y me producía muchas ganas de estornudar.
Efectivamente al salir en mi bote a buscar dichas frutas de inmediato empecé a estornudar, pero como mi objetivo era el pastel de mi abuela no le puse cuidado a esa alergia y seguí…

  …como les decía este era mi último año en la escuela y como todos sabemos ese año es el mejor de todos pues uno siempre busca dejar huella en todo lo que hace y más aún,  es el año en el que el amor tiene un papel fundamental en tu vida, y yo no iba a ser la excepción…
Si… me enamore perdidamente de una joven coyote que se encontraba en un curso menor al mío, y para completar yo era la medida perfecta a los caprichos de esta dulce chica, pero ese amor que tan bueno pintan, trae consigo negros sortilegios que hieren corazones dulces como el mío, 
Tal fue el amor que sentía por ella que me convertí en su mucamo,  vivía en función de ella…    …y esa noche cuando salí por la fruta,  la encontré sentada al borde del mulle jugando con su cabello negro y rizado, contemplando un grupo de animales que retornaban a  casa luego de la premier de la película que se estrenaba ese día, que si no estoy mal era “Verde nieves y los seis bipeditos”.
La aborde con sutileza y le susurre al oído un fragmento de una poesía que aprendí de un amigo de apellido Salinas que estudiaba con migo en el colegio “La forma de querer tú        
es dejarme que te quiera yo. Y el sí con que te me rindes es el silencio.” …Se las comparto para que si quieren la dediquen…
La forma de querer tú        
es dejarme que te quiera yo.  
El sí con que te me rindes 
es el silencio.
 Tus besos        
son ofrecerme los labios 
para que los bese yo. 
Jamás palabras, abrazos,        
me dirán que tú existías, 
que me quisiste: Jamás. 
Me lo dicen hojas blancas,        
mapas, augurios, teléfonos; 
tú, no. 
Y estoy abrazado a ti 
sin preguntarte, de miedo        
a que no sea verdad 
que tú vives y me quieres. 
Y estoy abrazado a ti        
sin mirar y sin tocarte. 
No vaya a ser que descubra 
con preguntas, con caricias,        
esa soledad inmensa 
de quererte sólo yo.
Al escuchar esto ella sonrió y de sopetón volteo y me dio tremendo beso, me pregunto que para donde iba y le conté que estaba haciendo un pastel para mi abuela, ella muy acomedida se ofreció de inmediato a ayudarme a buscar los ingredientes faltantes, pero que antes tenía que ayudarle con la tarea de español que tenía para el día siguiente, pensé que si era de español sería fácil entonces sin titubear dije que si, cuando llegamos a su casa y me dio el cuaderno, me di cuenta que había que hacer un ensayo sobre la idea principal del libro Metamorfosis de un tal Kafka  y ella ni siquiera se había tomado la molestia de leerlo como para que me sintetizara la idea del libro, pues no tuve más remedio que ponerme juicioso a leer y empezar con el ensayo; mientras lo hacía,  ella me conseguía las frutas que necesitaba, pero empecé a inquietarme cuando termine el ensayo y mi amada no retorno a casa, Salí preocupado a buscarla y  oh  sorpresa la encontré jugando baraja con sus amigas dichosa y feliz…   …huy yo sentí que mi instinto salvaje se me subió a la cabeza y en instantes la exterminaba de un solo tajo con mis afiladas garras y lo que más me enfureció fue que de mis frutas nada de nada, entonces tome valor y me abalance sobre ella y cuando la tuve entre mis brazos, y mirándola fijamente a los ojos, tan solo le dije que la amaba y ella me dio las gracias por la tarea.
Si,  la amaba mucho y esos dulces ojos y rojos labios dominaban mi ser…  
Allí la deje jugando y continúe con la búsqueda de  las frutas para el pastel de mi abuela, entonces caminando por los alrededores de un hormiguero de concreto encontré a unos cerditos que se dirigían a su casa en sus botes, pensé rápidamente que ellos quizá me podrían ayudar a conseguir los ingredientes que faltaban, me apresure a alcanzarlos y tome una lancha con motor fuera de borda que encontré en la orilla, ya que ellos iban bastante lejos los alcance solo hasta cuando llegaron  a su casa  me acerque a la casa de uno de ellos golpee sutilmente pero la paja en la que estaba hecha despertó mi alergia y me hizo lanzar tremendo estornudo que termino por derrumbar la casa, y de pronto allí se encontraba el cerdito, muerto... al haberle caído la casa enzima.
Si algo aprendí de mi padre y mi madre es que la comida no se desperdicia y al ver al cerdito muerto no podía desperdiciarlo, entonces me lo comí.
Pero continuaba sin encontrar los ingredientes faltantes, entonces camine hasta la casa del otro cerdito a preguntarle si tenía frutas pero cuando golpee sutilmente en su casa la alergia me vino de nuevo y no alcance a preguntar nada cuando lance tremendo estornudo y pues la casa también se cayó, y allí estaba el cerdito muerto y como la comida no se desperdicia… cene otra vez.
Yo no podía creer mi mala suerte entonces decidí terminar el pastel de la abuela sin frutas, retorne de nuevo a casa decidido a terminar rápidamente el pastel y llevarlo a casa de la abuela;  cuando llegue al muelle vi a mi amada que corría tras unas ovejas que salieron a jugar congelados y la habían invitado a jugar, emocionado pedí que me dejaran jugar pero me dijeron que tenía que empezar cogiendo, sin más ni más dije que sí y empecé  a correr para congelarlos a todos la primera que cogí fue por supuesto a mi amada que era la que más corría, luego me concentre en las ovejas y estaba en ese proceso cuando note que cada vez que lanzaba mi garra para congelarlas las ovejas terminaban en el suelo heridas de gravedad, así que decidí que ala ultima solo la abrazaría para detener su carrera y así lo hice; pero cuando la tenía en mis brazos apareció un cerdito enfurecido arrojándome palos, piedras y gritándome asesino¡¡¡  yo no entendía que pasaba pensé que no sabía que estábamos jugando a los congelados, quise explicarle el carácter del juego, pero este enceguecido por la ira empezó a tratarme mal y a insultar a mis parientes...  
... y eso si no lo podía permitir así que infle mi pecho y empecé a responder todos sus insultos y lo perseguí por los alrededores del muelle hasta que se ocultó en una casa… yo le dije que saliera que solo quería hablar con el para qué aclaráramos la situación pero él se reusó y tan solo me dijo que fuera y le  llevara la torta a mi pinche abuela moribunda y eso si me termino sacando de quicio y empecé a golpear las puertas y las ventanas para poder entrar y enseñarle a ese cerdo a respetar pero no lo logre así que llame a mis primos  y mi novia quienes determinados a derrumbar la casa acudieron en mi ayuda.
No contaba con que tal algarabía sería notada por los bípedos que habitaban los hormigueros quienes llegaros al sitio y al vernos golpear e intentar entrar a la casa por la fuerza y escuchar solo la versión del cerdo, dijeron que éramos una pandilla llamada la jauría feroz y que yo era el líder, por ello nos encarcelaron y publicaron nuestras fotos con trajes de presidiarios en los periódicos de la jungla y advirtieron a toda la comunidad de nuestro supuesto peligro para los habitantes de la jungla. Luego de un tiempo nos dieron libertad condicional,  volvimos nuestras casas alrededor del lago pero encontramos que el cerdo se reunió con varios de los animales de la jungla y pagaron a un grupo de bípedos para que nos casaran e hicieran abrigos de piel con nosotros, entonces tuvimos que cambiar nuestras identidades y solo nos dedicamos a trabajar honestamente y a llevar una vida vegetariana para no tener malos entendidos.

A por cierto de mi amada solo me quedo el recuerdo, pues ella con la suspicacia que la caracterizaba logro salir mucho antes de la cárcel se enamoró de un gordo zorro que manejaba un yate y decidió establecer familia con él, ahora sé que tiene dos hijas que heredaron su belleza y son su dolor de cabeza, pues también heredaron su picardía y se la pasan haciendo travesuras en toda la jungla.
Es así que por culpa de una serie de hechos desafortunados termine siendo llamado lobo feroz…
Me han llamado para protagonizar varias películas y obras de teatro,  pero, mis quehaceres diarios no lo permiten… he visto otros lobos que intentan asumir mi personaje pero terminan con la barriga llena de piedras o siendo abrigos de encopetados bípedos. Y yo  refugiado en mi trabajo y en la escritura de poesías y cuentos me libero de las cadenas que aquellos que no conocen mi historia. 

En conclusión no soy el feroz de la jauría, solo quería tener un detalle con mi abuela,  pero como es sabido por todos, nadie sabe  que aventura  se va a encontrar al salir de su casa.

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