“La vida viene y no depende
de un millón y de ti depende lo que quieras recorrer, no hace falta darle
tiempo al tiempo, para vivir solo basta una ilusión, para aprender a nadar hay
que lanzarse a la corriente hay que amar para conectarse al impulso del
corazón, hay que ser para que los otros sean (R.P)”
Una mañana vestida de gris, vacía
y en soledad cargaban de sombrías nubes la tinta de lluvia escasa en la
metrópolis. Nubes que vacían sobre la ciudad toneles de aguas que formando playas
inertes en la altura de la montaña, hacen resguardar a seres mágicos que buscan
de la vida una prosa literaria que llene sus corazones con afluente poesía y
cuento; agua que se mezclan con lágrimas
de amor que inundan corazones secos.
Mañana gris, fría y llena de
páramo, que sobre manos secas esperaba ilusiones que florecerían como jardines
de balcón, lluvia que te llevaste nuestra tristeza con colores líricos, ha
hecho que el silencio termine y hemos
vuelto al lugar donde en calurosas mañanas de campus empezó nuestro sueño de
ser la esencia de la vida hecha palabra viva.
Con delicadeza
los seres mágicos que constante dejan huella, salen de su mundo con paraguas
al encuentro a ciegas con relatos de
autores que en su esencia son variables como el clima de nuestro entorno, pueda
ser que nos enamore la inmensidad de las palabras que juntas crean mundos
parcos, tenebrosos y crudos que hacen problematizar nuestras realidades
sesgadas por corrientes de pensamiento libre que con posible esencia feminista o
machista intentan revivir clases de historia y
desarrollo del ser humano en una sociedad sesgada por lo que “está bien”
Y allí
estábamos, respirando la luz de las palabras en medio de una tarde gris oscura,
palabras que hechas cuentos, nos invitaron a viajar por la Sudamérica clásica y
algo del lejano oriente, que es la tierra de un muy buen vecino llamado
“Totoro”. Nada podía hacer el frío que dentro de vacíos y soledades, se
estrellaba con el calor de nuestra lectura… era mágica la esencia.
Huracán de ideas
llenaron las mentes de los seres huellitas, que sienten ansiedad de contar,
para no morir, para no olvidar, y como fuerte ráfaga de viento sueños de
libertad cambiaron su locación haciendo que bajo el embrujo del café y él te
re-pensaran su presente, respirando su futuro como mágicos seres de palabra
viva, nada pudo ser mejor que hasta obsequios compartieron y la libertad de la
vida estuvo presente, iluminado ese
rincón.
Como los
viejos amores que conquistaban con poemas, nuestras palabras enrojecían
nuestras mejillas al encuentro con las almas que también hacen parte de la
mágica huella; seres que a nuestra salida del recinto nos encontrábamos y se
fundían en fuerte abrazo como cuando en navidad se encuentran los que durante
mucho estuvieron lejos, cada encuentro traía consigo recuerdos que al calor de
un abrazo despejaba la negra noche que nos arropaba con su frío, todo vuelve a
su lugar, porque en la ausencia y la distancia nos acercamos a lo que nos mueve
la vida y no bastan mares de ocupaciones siempre hay momento para el encuentro.
Que magia tan
poderosa esta que no basto con dejar
huella en PUJ que tuvo que llevar la huella hasta lo urbano del T.M…. Abril será siempre mágico.
Esto es lo que podríamos llamar "diario en prosa poética". ¡Gracias!
ResponderEliminar(Y eso de "Y allí estábamos, respirando la luz de las palabras en medio de una tarde gris oscura", upa, upa, buena esa)
Esto es lo que podríamos llamar "diario en prosa poética". ¡Gracias!
ResponderEliminar(Y eso de "Y allí estábamos, respirando la luz de las palabras en medio de una tarde gris oscura", upa, upa, buena esa)